Reacciones de Israel al atentado.
Miércoles, Enero 31, 2007 — FernandoLa Fuerza Aérea de Israel atacó un túnel, al norte de la Franja de Gaza, utilizado para transportar palestinos que llevarían a cabo ataques terroristas. Explosiones se escucharon inmediatamente después del ataque indicando que el tunel contenía explosivos. Este fue el primer ataque aéreo en Gaza desde noviembre del año pasado, cuando fue declarado el alto al fuego entre palestinos e israelíes.
El Primer Ministro Ehud Olmert planea mantener el cese de hostilidades y no responderá al ataque suicida de Eilat. Sin embargo sí podrían ser autorizadas operaciones localizadas. Estas operaciones no rompen el esquema de “calma en Gaza”. Varias semanas atrás, Olmert autorizó a las Fuerzas de Defensa a atacar a las unidades que lanzan cohetes Qassams. Esto fue en respuesta a los ataques de Sderot que mataron a dos adolescentes. Desde noviembre del año pasado, Israel ha sido atacada con más de 120 Qassams.
Avir Dichter, Minitro de Seguridad Interior, visitó Eilat y dijo: “Los terroristas recibieron ayuda de un número de gente, y estoy convencido de que las fuentes de seguridad los traerán a la justicia”. “Ellos saben que acabaron con sus vidas de hombres libres” agregó. Dichter también culpó a Egipto: “No hay dudas de que los egipcios no están haciendo lo suficiente. Sinaí es un territorio egipcio y la responsabilidad de que eventos como estos no sucedan es suya, tanto como nuestra. Es su trabajo y su obligación mantener sus fronteras seguras”.
Por ahora Israel debe mantener su postura moderada, debe esperar una segunda oportunidad. Atacar inmediatamente sería jugar con la violencia que Hamas quiere. Aunque los terroristas deben saber bien que si provocan a Israel una vez más, recibirán una respuesta desproporcionada, como la de junio-julio del año pasado. Olmert hizo la jugada correcta, el último ataque acercó a Israel a Gaza lo suficiente para arremeter luego del próximo atentado; mientras tanto, no reaccionar avivará la pelea interna palestina entre Hamas y Fatah. No distraerá ni unirá los bandos para combatir el “enemigo en común”.










