Tendencias diplomáticas
Domingo, Diciembre 30, 2007 — FernandoDos noticias que marcan tendencia:
1. Francia reduce sus relaciones con Siria hasta que deje de interferir en el proceso democrático de Líbano. Así se suma a una lista no abultada pero sí pesada de países que deciden no hablar con Siria u otros países antidemocráticos/pro-terroristas hasta que cambien su postura.
2. Israel quiere alejar a Siria del eje del mal (sobre todo de Irán). Esto proporcionaría más facilidades para hablar y aliviar la presión internacional, porque un Siria amigo de Occidente tiene mucho más para ganar a nivel regional que con el club de los perdedores: Cuba, Venezuela, Irán, Corea del Norte.
Si bien la primera tendencia se suele aplicar como corrector cuando un país venía bien (o no tan mal) y da un paso equivocado, también le hace favor a la segunda postura. El boicot político hasta económico puede resultar efectivo o contraproducente. Efectivo como cuando Irán no soportó el ostracismo y la gente se le vino encima a Ahmadinejad culpándolo de ocuparse más de la verba anti-imperialista que de la economía interna. O contraproducente, como cuando los habitantes del país, ven -maniobra propagandística mediante- en el grupo boicoteador el culpable de sus males (e.g. Corea del Norte).
Y ahí es donde Israel hace el favor. Ante la presión internacional “lejana”, un Estado “cercano” está dispuesto a negociar para que Siria gane terreno (2008, ¿año del regreso del Golán?) a la vez que se aleja del axis y encima aliviarse la presión. Una situación aparentemente win-win. Con “buenas” relaciones, el terrorismo propulsado por Siria eventualmente cesará y se reducirá a una amenaza del tipo militar más que política. No se puede negociar con terroristas como al-Qaeda, Hamas, Hezbollah, pero sí con los que lo instigan. Aunque parezcan contrarias, las tendencias se complementan: carrot on a stick, the carrot or the stick.








