Wagner e Israel

A razón de algunos comentarios en el blog sobre democracia y en otros blogs sobre Wagner, decidí adentrarme en el tópico.

En Israel está prohibido consuetudinaria mas no legalmente tocar obras de Wagner en público. Cualquier prohibición sobre algún elemento cultural me produce escozor y es por el manejo de este tema, entre otros, que admiro a Israel.

Como la única democracia de Medio Oriente, debate sobre la prohibición no oficial. Que no esté penado es una demostración de libertad. En Israel, cualquiera puede comprar música del compositor alemán y escucharla en su casa, porque los asuntos privados no competen al Estado, y éste no debe intrometerse en la vida personal de los sujetos. Ni siquiera en este caso.

La “prohibición” se debe a una cuestión de sensibilidad con las víctimas del Holocausto, sobre todo los sobrevivientes directos. Ellos estarán marcados de por vida, no deben ser ofendidos con obras wagnerianas. Por lo que el debate seguirá y casi con seguridad no se resuelva hasta que esa generación y tal vez la siguiente pasen.

Cuando en 1981 la Filarmónica de Israel interpretó Tristán e Isolda, los ancianos presentes se retiraron de la función. Y creo que así se debe manejar el tema. Debe haber función para quienes quieren, y especificar que habrá para quienes no quieran, al menos temporalmente.

Y no hacer lo que el despreciable Barenboim hizo en el Israel Festival. Él prometió que no estaba en el repertorio Tristán e Isolda. Pero una vez en el escenario preguntó: “¿Querían que interprete la obertura Tristán e Isolda?”. De ahí el enojo y los problemas que tuvo luego. Eso es una estafa, y debe pasar a ese ámbito legal. Para los lectores abogados, ¿cómo se llama esa decepción?

Israel debe continuar su camino democrático y no castigarse a sí mismo por el anti-semitismo de Richard Wagner. Debe estar disponible para los que deseen, y conservar la prohibición no escrita quienes no quieran escucharlo. El tema debe permanecer en en lo racional y emocional, no en lo legal.

Lectura complementaria: Historia de la obra de Wagner en Israel.

Luego de todo esto me suscita otro debate subyacente: ¿Se debe separar lo meta-artístico de lo artístico?

Escrito en Israelíes.

3 comentarios para “Wagner e Israel”

  1. marta salazar Dice:

    voy a poner un video en que sale lo que habría dicho Wagner de los judíos, creo que fue muy usado por los nazis…

    Barenboin no me parece despreciable…

    saludos!

  2. Athaloc Dice:

    “Cualquier prohibición sobre algún elemento cultural me produce escozor”… como no soy relativista a mí ciertos elementos culturales retrógrados sí me lo producen, por ejemplo el velo islámico o la amputación del clítoris.
    “En Israel, cualquiera puede comprar música del compositor alemán y escucharla en su casa, porque los asuntos privados no competen al Estado” … perfectamente de acuerdo.
    “Israel debe continuar su camino democrático y no castigarse a sí mismo por el anti-semitismo de Richard Wagner”… tópico simplista, a mi parecer. Pese a que en su juventud Wagner estuvo influido por teorías de superioridad racial o escribió libros como “musica judia” (1850, creo que se llamaba así su libro), no por ello dejó de rodearse de colaboradores y amigos judios y al final de su vida (Parsifal, 1877-1882) abandona totalmente el tema del germanismo, y retoma el de la redención, no ya por el amor, sino por la fe (cristiana) (extracto de Parsifal, Erlösung der Erlöser (Salvación al salvador) )
    Conclusión, que me parece normal que se proteste en Israel sobre Wagner, pero lo que no es tan normal es que oficiosamente esté prohibido.

  3. Fernando Dice:

    Bemvindo Athaloc!

    Con “prohibición sobre elemento cultural” me refería a prohibir libros, música, películas… La amputación de clítoris es directamente una aberrante violación a los Derechos Humanos.

    Wagner era judeófobo sin lugar a duda. Hitler usó su música… está bien, no es su falta. Pero Richard Wagner escribió panfletos de claro corte anti-semita, eso sí es su culpa. Además de utilizar expresiones como “solución final” y “problema judío”. Su vuelta al cristianismo no significa necesariamente estar en contra del anti-semitismo.

    Gracias por tu punto de vista. Nos leemos.

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