El Primer Ministro Nuri al-Maliki (shia) se alió con Saleh al-Mutlak (sunni), rompiendo las barreras sectarias en la política iraquí. [WashingtonPost]
Esto puede ser el inicio de una interesante reacción en cadena. Los políticos shiitas que no estén de acuerdo con Maliki se diferenciarán y lo mismo ocurrirá con los sunitas opuestos a Mutlak. En abundancia de posiciones políticas, es posible que grupos de distintas sectas coincidan y deseen aliarse. La transversalidad iraquí se replicaría, quebrando aún más la barrera sectaria. Puede que las nuevas alianzas generadas como reacción al proceso descripto no sean naturales. Pero aunque sean por interés, ayudará a los iraquíes a pensar en nuevos términos.
El resultado directo es la desconcentración del poder sectario. En elecciones anteriores, muchos partidos sunitas boicoteaban las elecciones, causando una desproporcionada presencia shiita en el Parlamento y Gobierno, que provocaba mayor alienación y sectarismo.
Los políticos iraquíes comienzan a diferenciarse por sus políticas y no por su secta. En este caso, la discusión es gobierno central o gobierno federal:
This time, some coalitions seem to be based on ideology: a strong central government that Maliki, along with secular candidates such as Allawi and Mutlak, have endorsed, as well as opposition to the kind of federalism espoused by Maliki’s Shiite rivals, who favor a Shiite-ruled zone in the south, and Kurdish parties that control an autonomous region in the north. Both Maliki and Mutlak have rallied support among Arab and nationalist constituents by opposing Kurdish territorial claims, particularly around the contested city of Kirkuk.



Hace no sé si un año o dos leí a un periodista —creo que era Charles Krauthammer— que proponía que la representación parlamentaria no fuera partidaria, porque los partidos se formaban de manera sectaria, sino regional o distrital, para que la composición del parlamento tuviera más que ver con las jurisdicciones que con las facciones tribales. Ignoro si sería una idea buena y aplicable.
Comentario por Claude — Martes, marzo 24, 2009 @ 4:40 pm
Interesante. Estos países tienen que encontrar formas electorales de quebrar el sectarismo. Me parece que Iraq se está moviendo en la dirección de Líbano (electoralmente hablando). Y Líbano a su vez está haciendo la reforma que termine con la representación sectaria, “cortando boleta” diríamos. Donde podés elegir grupitos de legisladores que querés y líderes a parte; también se elimina el cupo de cargos por secta.
La idea de dividir por distritos está buena, pero no sé si sirve. ¿Cómo me garantiza eso que a nivel regional no hagan lo mismo que a nivel nacional?
Saludos Claude.
Comentario por Fernando — Jueves, marzo 26, 2009 @ 12:20 am