Desde que al-Shabab se fusionó con Ras Kamboni y juró lealtad a al-Qaeda, está experimentando un cambio ideológico visible:
- Enfoque internacionalista: Yemen, Afganistán, calentamiento global
- Búsqueda de enemigo externo: antes Etiopía, ahora se suman EEUU, ISAF
- Integración a la economía local: además de los piratas, empiezan a tratar con agricultores
El último mensaje de al-Shabab reafirma la asimilación a la economía local, ataca al World Food Programa (WFP):
Mogadishu, (14/03/1431H) – Efectivo a partir de hoy, todas las operaciones del WFP dentro de Somalia se dan por terminadas y la organización ha sido completamente prohibida. Esta decisión ha sido alcanzada luego de evaluar el efecto perjudicial que la distribución de comida de la organización tuvo en la población musulmana somalí.
La Oficina para la Supervisión de Agencias Extranjeras considera imperativo discontinuar todas las operaciones del WFP en Somalia teniendo en cuenta lo siguiente:
- Los amplias quejas de los agricultores somalíes cuya producción no encontró mercado debido a las importaciones en largas cantidades del WFP de comida barata sólo durante temporada de cosecha.
- Suministro de alimentos vencidos de la organización: una inspección de un depósito del WFP descubrió evidencia que la mayoría de la comida importada estaba caducada y no apta para consumo humana.
- La propagación de enfermedades como resultado de los alimentos vencidos.
- Los objetivos políticos encubiertos de la organización a través de la comida que importa, como la asistencia de etíopes y apóstatas.
Entonces, el esquema de dominio de Shabab sería el siguiente:
En los territorios dominados por Shabab, se eliminará la presencia del WFP como otro intento de borrar toda influencia extranjera en la economía local. El grupo proveerá asistencia (en especial seguridad armada) a los agricultores locales a cambio de dinero, participación en las actividades insurgentes y/o comida. Shabab se presenta como defensor de la agricultura somalí, les ofrece un mercado cautivo y seguridad. El apoyo local se obtiene mediante estos incentivos en algunos casos, e intimidación en el resto. Aquellos que atenten contra la estabilidad de este sistema (ladrones, los que disienten) recibirán un castigo ejemplar en público.
Shabab se identifica con los agricultores y su actividad, un ataque contra el grupo se convierte en un ataque contra la economía local, y viceversa.
Como resultado del esquema de dominio establecido, Shabab obtiene dinero, alimentos, soporte local, reclutas (voluntarios e involuntarios), control de la economía y una población cautiva. Esto constituye un santuario (safeheaven) para que la insurgencia islamista se desarrolle y ofrezca regufio a otros grupos como al-Qaeda, que exportarán la violencia desde allí.


