Oriente Miedo

Martes, octubre 30, 2012

Negociación de Argentina con Irán por AMIA

Archivado en: Irán — Fernando Gimenez @ 11:59 pm

El lunes tuvo lugar la primera reunión entre funcionarios de Argentina e Irán en Ginebra con el objetivo de encontrar un “marco jurídico común” para resolver el conflicto bilateral causado por la investigación del ataque terrorista contra la AMIA en 1994.

La decisión argentina de negociar con Irán fue revelada en septiembre de 2012 y rompe con la posición inflexible previa, que insistía en la entrega para enjuiciamiento de 8 ciudadanos iraníes, tres de ellos funcionarios de alto nivel. La nueva estrategia del gobierno argentino fue recibida negativamente por la AMIA, DAIA, Estado de Israel, pero también por un número considerable de políticos y analistas argentinos.

La intransigencia (demandar la entrega de funcionarios iraníes) era la estrategia más sencilla e inefectiva para Argentina: a 6 años de la emisión de capturas internacionales para los acusados iraníes, ninguno fue entregado ni existe posibilidad de que ocurra, ya que el gobierno de Irán niega responsabilidad y rechaza las conclusiones arribadas por la fiscalía. Ante la falta de resultados, Argentina decidió adoptar una política de engagement (compromiso), basándose en una distinción de posiciones e intereses.

Posiciones vs intereses

La posición consiste en una demanda que considero necesaria para resolver un conflicto. Es mi propuesta para resolverlo, es el medio para satisfacer mi necesidad. Esa necesidad es el interés. Plantear un conflicto en torno a las posiciones lleva a posturas rígidas que imposibilitan la negociación y excluyen alternativas para alcanzar los intereses.

Teniendo en cuenta el cuadro, se puede entender la estrategia argentina como un abandono de posición para perseguir el interés. La justicia incluso puede alcanzarse con ayuda internacional y juicio en un tercer país, opción imposible si se plantea el conflicto desde las posiciones.

Estas alternativas no son inviables. Por ejemplo una comisión internacional investigó el asesinato de Benazir Bhutto en Pakistán y confeccionó un informe satisfactorio; en Líbano se estableció un Tribunal Especial para investigar a los responsables del asesinato de Rafik Hariri y juzgarlos (tras años de investigación, el juicio comenzará en marzo de 2013). Argentina misma contribuyó financieramente a la formación de este último tribunal.

Consecuencias

Al comprometerse en diálogo con Irán, el gobierno argentino demuestra una actitud proactiva en la búsqueda de justicia y predisposición a aceptar alternativas para juzgar a los responsables. Así elimina los dos argumentos que Irán utilizó durante años para evitar un juicio.

La reacción del gobierno de Irán determinará cuáles son sus intereses, hasta ahora conocidos sólo por quienes toman decisiones en el régimen. Si acepta el diálogo y se embarca en una propuesta concreta (como pidió la presidenta Cristina Fernández), significa que Irán está comprometido, en alguna medida, a buscar justicia o al menos limpiar su imagen. Si no lo hace, sabremos que su verdadero interés es la impunidad.

Lo más probable es que se de una mezcla de esas dos situaciones. Irán aceptará el diálogo, pero lo utilizará como táctica para evadir una solución concreta. La misma estrategia que siguió cuando negoció con el P5+1 por el plan nuclear, cuando retrasó las negociaciones con situaciones y excusas tan absurdas que acabaron demostrando a la comunidad internacional que Irán no actuaba de buena fe. Como consecuencia se le impuso un régimen de sanciones draconiano, como el mundo no había experimentado en décadas. Otros posibles intereses iraníes para negociar con Argentina son romper el aislamiento internacional y evadir sanciones, sobre todo si se tiene en cuenta que Argentina será miembro del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en 2013 y 2014.

Recomendaciones

El acercamiento con Irán no será sencillo. Es un régimen escurridizo que evadió sanciones internacionales y llevó a cabo actos nefandos con impunidad durante las últimas tres décadas. Como se explicó anteriormente, tiene experiencia en negociaciones y strategias  prolongadas. Argentina debe tener en cuenta el historial de Irán para evitar ser arrastrada a su juego.

Los negociadores iraníes a menudo utilizaron tácticas consideradas sucias en los entornos más variados. Llegan horas tarde, cambian horario, día e incluso lugar de reunión como estrategia de desgaste. Suelen incluir otros temas, llevan negociaciones compuestas, abarcativas. Intentan obtener el máximo en cada negociación, pero también lo utilizan para evaluar la voluntad del otro negociador y evitar el compromiso. Han alegado malentendidos técnicos para deshacer acuerdos parciales. Enviaron a negociar funcionarios sin autoridad para sellar compromisos.

Por esto Argentina deberá tener paciencia, permanecer enfocado, saber marcar una línea roja para evitar negociaciones indefinidas, determinar estándares en común, asegurarse el grado de autoridad de los interlocutores. Al mismo tiempo debe reformar su política de comunicación: explicar con claridad ante el público local y el mundo qué objetivo tiene el engagement diplomático con Irán. Dejar en claro que busca alternativas para alcanzar la justicia pero no a cualquier costo.

About these ads

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed para los comentarios de esta entrada. TrackBack URI

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Tema Shocking Blue Green. Blog de WordPress.com.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d bloggers like this: