
Ghost Wars.- by Steve Coll
Ghost Wars, de Steve Coll, narra la historia secreta de la CIA, Afganistán y Bin Laden, desde la invasión soviética hasta el 10 de septiembre de 2001.
En este libro, Coll logra la narrativa de los hechos que precedieron los ataques del 11 de septiembre de 2001 más detallada hasta el momento.
El libro se concentra en cómo la CIA enfrenta las distintas situaciones de Afganistán, pasando por la invasión de la Unión Soviética, la guerra civil y el ascenso del talibán. Ghost Wars provee elaboradas (nunca simples) explicaciones sobre el avance del taliban y los orígenes de al-Qaeda.
Para este proyecto, Steve Coll se basa en cientos de entrevistas con los personajes principales, desde Presidentes y directores de servicios de inteligencia, hasta case officers y mujahedeenes. También obtiene acceso a archivos previamente clasificados de distintas agencias estadounidenses y soviéticas. La documentación del trabajo es simplemente excelente. La última edición, fue actualizada con nuevo material desclasificado y el informe de la Comisión 9/11. Estos aportes no hacen más que confirmar la versión original del libro, lo que brinda aún más credibilidad al profesionalismo del periodista. Con el paso del tiempo, algunas fuentes salieron del anonimato por insistencia del autor.
Ghost Wars se divide en tres partes: Blood brothers, The one-eyed man was king, y The distant enemy.
La primera parte, 1979-1989, se incia un mes antes de la invasión soviética. La creciente resistencia armada al gobierno de Najibullah hace que la URSS envíe algunos cientos de tropas para ayudar al comunista afgano. Mientras tanto, la CIA inicia un tímido contacto con los mujahedeens y les provee unas pocas armas a través de Pakistán.
Mes a mes, la resistencia se intensifica provocando la invasión a gran escala de Afganistán. Cuando EEUU ve la efectividad de los insurgentes, la modesta cooperación se transforma en un flujo millonario e irrefrenable de armas y efectivo. En 1989, los soviéticos se retiran humillados de Afganistán. Termina una guerra, comiezan otra.
La parte dos, 1989-1997, relata la guerra civil afgana y el crecimiento del talibán. Najibullah resiste en el poder otorgando concesiones y forjando alianzas. De un pequeño grupo insurgente religioso, nace un movimiento islamista retrógrado que difunde extrañas interpretaciones del islam.
En la última parte, 1997-2001, el talibán está consolidado en el poder y controla la mayoría del territorio. La guerra civil se da por terminada, aunque permanece a baja intesidad durante la conquista de los talibanes. Desde el noreste, Ahmed Shah Massoud y su Alianza del Norte resisten. Al-Qaeda comienza a realizar ataques terroristas internacionales, con la complicidad de los talibanes y algunos miembros de los servicios de inteligencia pakistaníes y saudíes. Para septiembre de 2001, los panjshiris y pashtuns obtuvieron el momentum militar y diplomático para enfrentar seriamente al talibán, pero ya era demasiado tarde.
Desde la huída soviética, Estados Unidos no tuvo una política definida para Afganistán. Los dilemas entre las distintas agencias de seguridad, y departamentos de Estado sumado la indiferencia o indecisión de todos los Presidentes americanos hasta el 2001, paralizaron todo intento de enfrentar la cuestión afgana. Sea ésta la guerra civil, reconstrucción del país, los talibanes, y últimamente el desarrollo de al-Qaeda, Osama bin Laden y los ataques terroristas en suelo americano.
Washington falló constantemente en identificar y enfrentar la amenaza terroista; ajustó su política exterior a los intereses de Pakistán y Arabia Saudita (a pesar de que la evidencia indicaba que sus cuadros habían sido penetrados por los talibanes). En última instancia, Ghost Wars es la triste historia de Afganistán. Golpes de Estado, guerras civiles, opresión y resistencia, invasión. Guerra tras guerra y millones de muertos.
El libro termina el 10 de septiembre de 2001, cuando un plan terrorista de magnitudes impresionantes estaba en camino. Pocas semanas después comenzaría una invasión en Afganistán que causaría miles de muertos, otra vez. Al terminar el libro, no se pude evitar sentir pena por Afganistán y pensar “qué país aciago”.
Ghost Wars es excelente en todos sus aspectos. No es una lectura ligera, pero otorga recompensa. Luego de leerlo, se entiende que los problemas de Afganistán son mucho más complejos y profundos de lo que se reconoce.
Lectura indispensable. 10/10.
[Ghost Wars, ganador 2005 del Premio Pullitzer, categoría No Ficción. 712 hojas. Tapa blanda]