¿Crimen de guerra en Colombia?
Miércoles, Julio 16, 2008 — FernandoVuelve el tema de una supuesta violación al Derecho Internacional Humanitario. Así que voy a agregar algunas aclaraciones sobre el tema.
Las Convenciones de Ginebra sólo están vigentes en tiempos de guerra. Las relacionadas con la utilización y abuso de emblemas protectores refiere a la Cruz Roja (entre otros) sobre fondo blanco. En este caso no estamos hablando de esa utilización como símbolo protector, sino que estamos hablando del mal uso del logo del Comité Internacional de la Cruz Roja, que no es lo mismo. Éste además de la cruz está rodeado por un círculo negro con letras del comité. Su mal uso no significa “perfidia”.
El otro punto que quiero aclarar es que se considera abuso de emblema protector cuando se utiliza en operaciones militares. Entendiendo por éstas sólo las operaciones llevadas a cabo por el personal combatiente para obtener “ventaja militar”. El gobierno de Colombia no obtuvo ninguna ventaja militar de la utilización de la pechera con el logo del CICR, ni de la misión en general. Tampoco atacó inmediatamente después, aprovechando la exposición de los guerrilleros; no hubo hostilidades de ningún tipo. En última instancia, hasta se puede argumentar que el rescate fue una misión humanitaria.
Ahora bien, de ninguna manera se puede ver “perfidia” en la operación. Pero debo notar que esta utilización del símbolo de la organización humanitaria no es conveniente porque puede herir la neutralidad que le permite acceso a ambas partes de un conflicto. Como máximo, este caso puede ser considerado moralmente difuso, o no apropiado. Pero nunca “ilegal”, y mucho menos “crimen de guerra”.
Es de extrañar, sin embargo, que reiteradas violaciones al Derecho Humanitario Internacional por parte de la guerrilla terrorista FARC no han causado tanto revuelo como este caso. Además de los ataques deliberados contra civiles, se pueden recordar la utilización de Cruz Roja para facilitar el traslado de armas, o incluso el uso de un vehículo de Naciones Unidas para secuestrar. En estos casos, ONU no emitió condena alguna.









