Archivos para la Categoría 'Uncategorized'

17
May
09

La trampa del imperio

Entrevista al Secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates.

Una de las preguntas que me interesó fue: ¿Está Estados Unidos cayendo en la trampa imperial? Estados Unidos tiene el presupuesto de defensa más grande del mundo, está en Iraq, Afganistán, se ocupa de los piratas somalíes, se preocupa por China, Rusia, media el conflicto árabe israelí y el plan nuclear iraní. El país empieza a parecerse al Imperio Británico apagando los focos de conflicto al rededor del mundo, mientras emergen nuevos desafíos económicos e industriales. La respuesta de Gates fue la siguiente:

Well, if we are an imperial power, we are a unique one in history, in that we are the only one in history that is always looking for an exit strategy.

The reality is, the United States has global interests. Our defense budget is about the same as the defense budgets or military budgets of every other country in the world put together. But, as I say, we have global interests. And that defense budget is still less than 4 percent of our gross domestic product. During the Korean War it was as high as 9 percent — much higher, obviously, during World War II. And it was 7 or 8 percent during Vietnam. So, I think, first of all, that the size of military we have is not a burden on our economy compared historically to where we’ve been.

I think that — I think a former secretary of state put it in a different way than an imperial power. She said, we are an indispensable power. Because the reality is, if you look around the world and the variety of problems that exist, nothing ever gets done without American leadership, at the end of the day. And I think that’s going to continue. We’re going through our economic troubles today.

I think it ties back to the first question you asked me about, you know, is the president on an apology tour. And absolutely not. This is about how the United States exercises global leadership. And being willing to listen, as well as to talk, is important in that regard.

Cada generación de cristianos cree que “los tiempos” se acercan y ven señales de la venida del mesías por todos lados; líderes musulmanes con ideas mesiánicas emergen con regularidad en el mundo islámico shiita. Movimientos indigenistas de todo el mundo renuevan profecías catastróficas de ciclos que se acaban y con ellos sobreviene la destrucción de la Tierra o la raza humana. No menos religiosos son los movimientos ambientalistas que década tras década formulan dispares teorías pseudo-científicas sobre cataclismos devastadores que nunca ocurren.

Las arriba mencionadas, son manifestaciones de que cada generación se cree única e indispensable. Por eso no me sorprende que Estados Unidos se crea una potencia indispensable y que de alguna manera su unicidad le permita esquivar la trampa imperial. Después de todo, en su momento de mayor elevación, el Imperio Británico también se creyó indispensable.

02
Abr
09

Ghost Wars

Ghost Wars.- by Steve Coll

Ghost Wars.- by Steve Coll

Ghost Wars, de Steve Coll, narra la historia secreta de la CIA, Afganistán y Bin Laden, desde la invasión soviética hasta el 10 de septiembre de 2001.

En este libro, Coll logra la narrativa de los hechos que precedieron los ataques del 11 de septiembre de 2001 más detallada hasta el momento.

El libro se concentra en cómo la CIA enfrenta las distintas situaciones de Afganistán, pasando por la invasión de la Unión Soviética, la guerra civil y el ascenso del talibán. Ghost Wars provee elaboradas (nunca simples) explicaciones sobre el avance del taliban y los orígenes de al-Qaeda.

Para este proyecto, Steve Coll se basa en cientos de entrevistas con los personajes principales, desde Presidentes y directores de servicios de inteligencia, hasta case officers y mujahedeenes. También obtiene acceso a archivos previamente clasificados de distintas agencias estadounidenses y soviéticas. La documentación del trabajo es simplemente excelente. La última edición, fue actualizada con nuevo material desclasificado y el informe de la Comisión 9/11. Estos aportes no hacen más que confirmar la versión original del  libro, lo que brinda aún más credibilidad al profesionalismo del periodista. Con el paso del tiempo, algunas fuentes salieron del anonimato por insistencia del autor.

Ghost Wars se divide en tres partes: Blood brothers, The one-eyed man was king, y The distant enemy.

La primera parte, 1979-1989, se incia un mes antes de la invasión soviética. La creciente resistencia armada al gobierno de Najibullah hace que la URSS envíe algunos cientos de tropas para ayudar al comunista afgano. Mientras tanto, la CIA inicia un tímido contacto con los mujahedeens y les provee unas pocas armas a través de Pakistán.

Mes a mes, la resistencia se intensifica provocando la invasión a gran escala de Afganistán. Cuando EEUU ve la efectividad de los insurgentes, la modesta cooperación se transforma en un flujo millonario e irrefrenable de armas y efectivo. En 1989, los soviéticos se retiran humillados de Afganistán. Termina una guerra, comiezan otra.

La parte dos, 1989-1997, relata la guerra civil afgana y el crecimiento del talibán. Najibullah resiste en el poder otorgando concesiones y forjando alianzas. De un pequeño grupo insurgente religioso, nace un movimiento islamista retrógrado que difunde extrañas interpretaciones del islam.

En la última parte, 1997-2001, el talibán está consolidado en el poder y controla la mayoría del territorio. La guerra civil se da por terminada, aunque permanece a baja intesidad durante la conquista de los talibanes. Desde el noreste, Ahmed Shah Massoud y su Alianza del Norte resisten. Al-Qaeda comienza a realizar ataques terroristas internacionales, con la complicidad de los talibanes y algunos miembros de los servicios de inteligencia pakistaníes y saudíes. Para septiembre de 2001, los panjshiris y pashtuns obtuvieron el momentum militar y diplomático para enfrentar seriamente al talibán, pero ya era demasiado tarde.

Desde la huída soviética, Estados Unidos no tuvo una política definida para Afganistán. Los dilemas entre las distintas agencias de seguridad, y departamentos de Estado sumado la indiferencia o indecisión de todos los Presidentes americanos hasta el 2001, paralizaron todo intento de enfrentar la cuestión afgana. Sea ésta la guerra civil, reconstrucción del país, los talibanes, y últimamente el desarrollo de al-Qaeda, Osama bin Laden y los ataques terroristas en suelo americano.

Washington falló constantemente en identificar y enfrentar la amenaza terroista; ajustó su política exterior a los intereses de Pakistán y Arabia Saudita (a pesar de que la evidencia indicaba que sus cuadros habían sido penetrados por los talibanes). En última instancia, Ghost Wars es la triste historia de Afganistán. Golpes de Estado, guerras civiles, opresión y resistencia, invasión. Guerra tras guerra y millones de muertos.

El libro termina el 10 de septiembre de 2001, cuando un plan terrorista de magnitudes impresionantes estaba en camino. Pocas semanas después comenzaría una invasión en Afganistán que causaría miles de muertos, otra vez. Al terminar el libro, no se pude evitar sentir pena por Afganistán y pensar “qué país aciago”.

Ghost Wars es excelente en todos sus aspectos. No es una lectura ligera, pero otorga recompensa. Luego de leerlo, se entiende que los problemas de Afganistán son mucho más complejos y profundos de lo que se reconoce.

Lectura indispensable. 10/10.

[Ghost Wars, ganador 2005 del Premio Pullitzer, categoría No Ficción. 712 hojas. Tapa blanda]

26
Ene
09

The post-American world

The post-American World.- by Fareed Zakaria

The post-American World.- by Fareed Zakaria

“The post-American world”, de Fareed Zakaria, es un libro que desarrolla el futuro de un mundo donde Estados Unidos ya no es la única superpotencia. En un campo donde tantos autores predicen futuros radicalmente diferentes, Zakaria nos trae un análisis sobrio del mundo post-americano.

Cuando le preguntan ¿cómo es el mundo post-americano?, el autor responde “mirá a tu alrededor, el futuro ya está aquí”. Según él, países como Brazil, China, India, Sudáfrica, Canadá, Turquía, entre tantos otros, crecerán y serán potencias en un mundo no unipolar.

¿Dónde está el casino más grande y redituable del mundo? ¿Cuáles son los shoppings más grandes? ¿Dónde se erige el edificio más alto? Para sustentar su teoría, Fareed trae a colación toda clase de informaciones, encuestas, hechos, datos económicos. El casino número uno no está en Las Vegas, está en Macão; 9 de los 10 shoppings más grandes no están en Estados Unidos, el más grande está en Beijing; el edificio más alto se encuentra en Taipéi. Tales listas parecen arbitrarias, pero llama la atención que hace unos pocos años atrás, todas estas preguntas tenían una respuesta única: Estados Unidos.

Pero a no confundirse. Éste no es un libro sobre la caída de Estados Unidos, sino sobre “the rise of the rest”. Es una descripción realista de cómo la escena internacional se está transformando. Este libro se encarga de las oportunidades y desafíos que estos cambios presentan; de lo que le espera a Estados Unidos y su posición dominante; de la paz, la guerra, la economía y la cultura en la nueva era.

Zakaria dedica dos de los siete capítulos a China (el desafiante) e India (el aliado). Fue sólo un “accidente de la Historia” que los países más ricos de los últimos siglos hayan tenido poblaciones pequeñas. Estos dos países están predestinados a ser potencias mundiales por su tamaño de población y economía. Pero no es tan simple, ambos tienen ventajas y desafíos. ¿Cómo juegan el régimen autoritario y la industria en China? ¿Cómo afectan democracia e hinduísmo en India? ¿Y los nacionalismos? Todas estas cuestiones -y muchas otras- son tratadas con una bien lograda comprensión cultural.

El sexto capítulo busca la fuente del poder estadounidense. Son las innovaciones tecnológicas, el pragmatismo profesional, el sistema educativo, es la gente. ¿Por qué otros países no lograron el mismo desarrollo?

El último capítulo del libro es el más abstracto. Fareed Zakaría analiza a Estados Unidos como imperio. Comienza con la percepción imperial que el mundo tiene de Estados Unidos, y luego con la imagen que el país tiene de sí mismo. La lectura evoluciona hacia una lúcida interpretación de la política imperial en el futuro cercano.

El autor confecciona seis guías que Estados Unidos debería seguir para legitimar su poder, contener a las potencias emergentes, reafirmar un lugar favorable en el nuevo orden mundial. Explora dos alternativas estratégicas: la apaciguadora británica, que hace equilibrio entre potencias, o el honest broker Bismarck, que aborda a las potencias y se convierte en pivote diplomático.

“The post-American world” es un libro excelente. Aporta una mirada fresca y comprensiva del mundo en el que vivimos y el que vendrá. Altamente recomendado.

24
Ene
09

Los científicos sociales

Hay una tendencia creciente en los movimientos armados del mundo a transformarse en insurgencia. Incluso los grupos reconocidos o ciertos ejércitos regulares ahora diseñan planes para realizar guerrilla de resistencia en caso de que el enemigo rompa su organización.

Hasta los grupos terroristas, si quieren permanecer, se transforman en movimientos organizados cuya actividad armada consiste en actividades insurgentes más que terroristas.

En el mundo, especialmente en Medio Oriente, hay docenas de grupos denominados genéricamente como “terroristas islámicos”. Pero esta calificación no nos dice nada. No hay comparación alguna entre Hezbollah y terroristas chechenos; ni entre Hamas e insurgentes sunitas iraquíes.

Un análisis más cercano de la realidad permite ver que todos estos grupos tienen aliados, enemigos y objetivos diferentes. No existe la “jihad global”, sí existe una actividad insurgente en el mundo que no tiene coordinación internacional ni forman parte del mismo movimiento (el último gran grupo terrorista internacional fue al-Qaeda).

A medida que los grupos adoptan la táctica insurgente, se acercan a la población y trabajan con ella. Los ataques insurgentes no tienen como objetivo eliminar al enemigo; su meta es enviar mensajes a la población. Por ejemplo, en Afganistán el talibán realiza ataques esporádicos, no son constantes, van y vuelven de acuerdo a la situación. El mensaje que se envía es que el gobierno central y los ocupantes no los pueden desarraigar del lugar. Los tribales que ven esto, obtienen la impresión “el gobierno central no nos puede proteger”. Y es ahí cuando el residente local ve a los insurgentes como una alternativa protectora al gobierno central.

En Iraq, las distintas insurgencias también envían mensajes a la población. Estos grupos buscan influir (motivando o aterrorizando) en los civiles para obtener apoyo popular, porque si lo logran no pueden ser vencidos.

Si bien comparten este elemento distintivo de la insurgencia, cada grupo es distinto. Incluso si están en el mismo país, los tipos de mensajes que quieren enviar y sus destinatarios van a ser diferentes. Veamos Iraq: la insurgencia duleim, la nacionalista sunita y la de Muqtada al-Sadr poseen distintas motivaciones y objetivos.

Cada insurgencia en cada lugar debe ser tratada de una forma independiente. No existe una solución militar contra-insurgente genérica. Para tratar esta nueva (o no tan nueva) amenaza se necesitan científicos sociales. Historiadores, psicólogos, sociólogos, antropólogos, etc, modifican la guerra y la redefinen en sus términos.

Para Estados Unidos, la Guardia Republicana nunca fue un enemigo de altura, y así se probó; en pocos días el régimen de Saddam Hussein colapsó. La verdadera amenaza de las fuerzas aliadas eran los combatientes irregulares. Esta clase de enemigo ya había probado ser problemática para Estados Unidos hace 40 años. No se la puede vencer utilizando aviones y armas de alto calibre.

La situación en Iraq se volvió desastrosa, refugiados, limpieza sectaria y al límite de una guerra civil. Entonces, se decidió aplicar (con buenos resultados) la conocida “surge”. En el blog ya analicé el fenómeno social de la surge, una estrategia que no es tan militar como nos la presentan.

La surge es un trabajo casi exclusivo de los científicos sociales. Es más, el 75% de la implementación de la surge no es militar. Estos científicos están capacitados para trabajar en las esferas sociales requeridas en cada caso, discernir dónde está el origen del apoyo a la insurgencia, y finalmente diseñar puntos de intervención. Un ejemplo gráfico de esto, son los bucles de retroalimentación de Kilcullen, que estoy posteando regularmente.

Veamos dos ejemplos concretos de cómo los científicos sociales influyen en un campo de batalla:

  • En Afganistán. Antes de conducir operaciones en un área determinada, los soldados se sientan a merendar con los líderes tribales y ven qué necesitan: coranes, abrigos para la nieve, un dínamo hidroeléctrico. Los estadounidenses consiguen esos elementos a cambio de promesas de apoyo local. Entonces, horas después del combate, entregan los elementos para demostrar que se obtienen mejores resultados cooperando. Así ganan los estadounidenses, los tribales, y se aliena a los talibanes.
  • Un ejemplo de Iraq. Los soldados estadounidenses van a la mezquita de un líder hostil pero dejan sus armas en la entrada. El anfitrión dice: “Veo que dejaron sus armas. ¿Cómo saben que no los voy a capturar y tomarlos de rehenes?”. El científico social del grupo responde: “Porque si lo hicieras, no tendrías honor”. El iraquí sorprendido sonríe y les da la bienvenida a la mezquita. A partir de ahí pueden charlar.

Es interesante ver cómo los científicos sociales encuentran un lugar tan importante en los conflictos. Y personalmente me entusiasma, porque yo voy en camino a ser uno.

21
Ene
09

Breve balance de George Bush

U.S. President George W. Bush walks back to the Oval Office after making remarks at the White House in Washington March 13, 2008. (REUTERS/Jim Young)

U.S. President George W. Bush walks back to the Oval Office after making remarks at the White House in Washington March 13, 2008. (REUTERS/Jim Young)

Ahora que se fue Bush, proliferan los balances sobre su Presidencia, sobre todo enfocándose en los errores. No pude dejar de notar que algunos logros significativos pasaron desapercibidos.

África

En África, el trabajo de Estados Unidos fue extenso. Desde caridad, hasta programas sanitarios estructurales. Durante la Presidencia de Bush, se puso en marcha el mayor plan contra el HIV de la historia africana. Esta política fue tan exitosa que candidatos presidenciales demócratas tanto como republicanos, proponían continuarla y expandirla.

Mark Dybul comenta: “Es la iniciativa internacional más grande de la historia para una enfermedad. En cualquier otra circumstancia, él [Bush] recibiría un premio Nóbel”. No es casualidad que África sea el continente donde George Bush tiene el mayor porcentaje de imagen positiva.

En el aspecto político, la materia pendiente fue el genocidio en desarrollo de Darfur. Pero no hay que olvidar que Bush, pasó la mayor parte de su presidencia tratando la Segunda Guerra Civil Sudanesa. Sudán recibió enviados presidenciales estadounidenses constantemente, y miles de toneladas de ayuda humanitaria. La guerra civil finalizó formalmente en 2005, y Bush se encontró con el Presidente de Sudán del Sur dos veces (2005 y 2009).

Asia

Corea del Norte, un rough state, finalmente comenzó su desarme nuclear, producto de una negociación entre seis partes. Las six-party talks, iniciadas en 2003, hoy pueden ser tomadas como un ejemplo de persuasión y desarme nuclear.

Siguiendo en Asia, la situación potencialmente explosiva de Taiwan permaneció desactivada. En parte por la política comprensiva de Estados Unidos. Apoyó a China sin socavar la causa de Taipéi. Bush se dio el lujo de criticar la situación de los Derechos Humanos en China… desde Beijing. La política sobre Lejano Oriente, continuada por los dos últimos Presidentes de Estados Unidos, resultó en una década de estabilidad y pacificación que no se habían vivido en la región desde hace más de un siglo.

Terrorismo

El turning point fue sin duda el 11 de septiembre de 2001. A partir de ahí se inició la llamada “guerra contra el terrorismo”. Hoy la frase cuenta con cierto desprestigio y es relacionada con Iraq. Pero el concepto es mucho más amplio; la guerra contra el terrorismo es global. El mundo necesitaba una respuesta agresiva ante la nueva amenaza, Estados Unidos llevó la iniciativa. Una iniciativa que fue ampliamente aceptada, a pesar de las declaraciones quejosas. De repente, el anti-terrorismo estaba en la agenda mundial.

Si bien los medios de comunicación se centraron en Iraq y Afganistán, la verdadera guerra estuvo sub-reportada. Países como Turquía, Argelia, Jordania, Egipto, Arabia Saudita, -todos víctimas del extremismo islámico- llevaron a cabo exitosas campañas contra el terrorismo. La guerra mundial, fue un trabajo de policía más que militar. Cambió la seguridad de los medios de transporte, aeropuertos, estaciones, centros urbanos. Hoy el mundo es un lugar más seguro, y las posibilidades de morir por un ataque terrorista son casi nulas.

El hecho que al-Qaeda central no haya logrado perpetrar un ataque terrorista en Europa o América desde 9/11, indica que la organización está casi deshabilitada. En el resto del mundo, al-Qaeda central pudo organizar sólo dos ataques: Argel 2007 (33 muertos) y embajada danesa en Pakistán 2008 (6 muertos). Los reproches de los llamados emires de al-Qaeda a Ayman al-Zawahiri también son un indicio de su decadencia.

Otro frente casi no reportado fue el de los archipiélagos del sudeste asiático. Estados Unidos proveyó ayuda anti-terrorista a Indonesia y Filipinas, quienes derrotaron a Jemaah Islamiyah y Abu Sayyaf respectivamente, poniendo fin a tres décadas de inestabilidad insular. Singapur, Brunéi y Malasia también se unieron a la guerra contra el terrorismo. La presencia de al-Qaeda en estos países, casi desapareció. Ni hablar de Australia, que de la mano de John Howard no dio respiro al extremismo en su país.

Como ven, la guerra contra el terrorismo liderada por George Bush fue exitosa: en menos de una década, el llamado terrorismo internacional fue desarticulado. En no mucho tiempo lo recordaremos como un detalle de la historia.

20
Ene
09

Croacia 1941

Los ustashas consideraban que estaban librando una guerra religiosa: los católicos romanos contra los serbios ortodoxos y orientales, contra los judíos y los bolcheviques ateos. Usar el alfabeto cirílico era un crimen. En Zagreb ningún judío ni serbio podía vivir en la zona norte de la calle Ilica y la calle Vlasko. Todos los serbios debían usar un brazalete azul con la letra P, por pravoslavac (ortodoxo). Les ofrecían la opción de convertirse al catolicismo o ser ejecutados. Los ustashas justificaban la conversión forzada alegando que muchos croatas habían sido obligados a convertirse del catolicismo al cristianismo ortodoxo so pena de muerte en tiempos de la Gran Serbia del zar Dusan en el siglo XIV; los ustashas sólo usaban la fuerza para cancelar la violencia utilizada seiscientos años antes. A veces entraban en las aldeas y pedían a los niños que se hicieran la señal de la cruz. Si se persignaban de izquierda a derecha, los ustashas sabían que eran católicos. Si se persignaban de derecha a izquierda, eran ortodoxos y eran ejecutados al instante.

El exterminio de poblaciones enteras no era nada nuevo. Se había practicado a través de los siglos, mucho antes de que se inventara la palabra “genocidio”. En los últimos setenta años los turcos habían exterminado búlgaros, armenios, herzegovinos y griegos; los griegos habían exterminado turcos, y los ucranianos habían exterminado judíos. Pero sus enemigos tienen razón cuando alegan que los ustashas inauguraron la política del genocidio en la Segunda Guerra Mundial. Casi doscientos cincuenta mil serbios, judíos y gitanos habían sido asesinados en Croacia antes de la Conferencia de Wahnsee, en enero de 1942, cuando Heydrich* propuso ejecutar a los judíos en cámaras de gas en la Polonia ocupada por Alemania. En las condiciones de invasión, resistencia y guerra civil que reinaban en la Croacia de 1941-1945 era imposible compilar las cifras de las víctimas; autores serbios han llegado a calcular 700.000 y autores croatas 60.000, pero las investigaciones recientes de historiadores concienzudos sugieren que la cifra correcta es de 330.000.

*Heydrich, Reinhard (1904-1942): dirigente nazi alemán; propuso la adopción de la política de la  “exterminación masiva” de los judíos en la Conferencia de Wahnsee en enero de 1942; gobernador de Bohemia y Moravia en 1941-1942; asesinado por agentes checoslovacos enviados por Londres en junio de 1942.

“Tito. La biografía del líder comunista que gobernó Yugoslavia desde 1945 a 1980″.
Jasper Ridley
Capítulo XIV, página 145

17
Ene
09

Feedback loop: resistencia a la ocupación

El siguiente texto y gráfico pertenecen al paper “Contrarrestando la insurgencia global”, de David Kilkullen.

  • Apoyo popular para los insurgentes permite el aumento de la actividad insurgente.
  • Mayor actividad insurgente lleva a una respuesta contra-insurgente de Estados Unidos más dura.
  • Medidas contra-insurgentes crean: (1) cobertura mediática negativa en el mundo árabe; (2) quejas individuales; (3) quejas grupales; (4) sensibilidad religiosa ofendida; (5) orgullo nacional herido.
  • Estas consecuencias negativas crean mayor apoyo popular a los insurgentes, que completan el bucle de retroalimentación y hacen que el ciclo continúe.
resistencia a la ocupación

Bucle de retroalimentación insurgente: resistencia a la ocupación


Rompiendo el ciclo de resistencia a la ocupación.

Las medidas para romper el ciclo están basadas en identificar formas de:

  • Combatir la actividad insurgente sin aumentar las respuestas contra-insurgentes de Estados Unidos [attack point 1]. Ejemplos: Aumentar el despliegue de fuerzas irregulares contra-insurgentes iraquíes, policía iraquí y servicios de seguridad, y tropas contra-insurgentes no estadounidenses.
  • Reducir las consecuencias negativas de la acción contra-insurgente de Estados Unidos [attack point 2]. Ejemplos: emplear un número más pequeño de tropas estadounidenses con especialistas entrenados en contra-insurgencia, reducir el empleo de armas de largo calibre y artefactos aéreos, proveer cobertura mediática pro-ocupación en árabe y cooptar a los líderes comunales.
  • Reducir el apoyo popular a los insurgentes en crecimiento desde las consecuencias negativas de la acción contra-insurgente [attack point 3]. Ejemplos: conducir operaciones de información dirigida para culpar y hacer responsables a los insurgentes por las dificultades de la población. Ganar corazones (convencer a la población que sus intereses se cumplen mejor cooperando con la ocupación) y mentes (convencer a la gente de que las fuerzas de la coalición ganarán el conflicto).
  • Evitar que el apoyo popular se transforme en mayor efectividad insurgente [attack point 4]. Ejemplos: aislar a los insurgentes de la población, a través de seguridad física, patrullaje, actividad de policía e inteligencia.
09
Dic
08

A 60 años de la Convención del Genocidio

Hoy se cumplen 60 años desde que la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio fue adoptada por la Asamblea General de Naciones Unidas.

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Raphael Lemkin (1900-1959) dedicó su vida a la prohibición del genocidio. En la década del 30, propuso en distintos foros internacionales leyes para prevenir crímenes contra la humanidad y exterminio.

Su pedido de protección de inocentes se basaba en el reciente genocidio armenio y masacre de asirios. En 1933, presentó ante la Liga de Naciones un ensayo sobre “Crímenes de barbarie” (luego sería llamado genocidio) y una ley para prevenirlos. Su propuesta fue rechazada y no sería escuchada hasta después de la Segunda Guerra Mundial.

En 1944 escribió el libro “Axis Rule in Occupied Europe” en el que acuñó el término “genocidio” (del griego genos, raza; del latín cidere, matar). Sólo después de la guerra, sus ensayos fueron reconocidos por la comunidad internacional y utilizados como base legal para los juicios de Nüremberg y la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio.

Lemkin falleció a los 59 años en Nueva York. A su funeral, sólo asistieron 7 personas.

06
Dic
08

Scream Bloody Murderer

They called it “ethnic cleansing”. They called it “cutting down the tall trees”. They called it the “final solution”. They should have called it “genocide”.

Ayer se estrenó un documental de CNN sobre el genocidio. Se llama “Scream Bloody Murderer” de Christiane Amanpour. Se enfoca en cómo es la respuesta del mundo mientras el genocidio ocurre. Trata los casos de Alemania y Polonia, Bosnia, Iraq, Darfur, Rwanda y Cambodia.

Christiane Amanpour: Father Ponchaud gathered, translated and researched the refugees’ stories. In February, 1976, a major French newspaper published his startling evidence — to disappointing results. Nobody believed you.

Father Ponchaud: Nobody believed us.

Christiane Amanpour: Once again, the world was turning away. Holocaust survivor and Nobel Prize winner Elie Wiesel had seen it happen before. In general, is it common not to want to believe this stuff?

Elie Wiesel: It’s better not to believe, because if you believe, you don’t sleep nights.

En la página oficial se pueden ver varios de los videos y artículos del documental. Muy recomendado.

30
Nov
08

Mumbai attacks wrap-up

Para terminar con lo de India, que queda un poquito lejos de Oriente Medio, les traigo algunos artículos que leí al respecto.

Primero, el programón de Fareed Zakaria enteramente dedicado a los ataques terroristas en India. Fareed la pasó bastante mal: la mamá trabaja en el Taj Mahal; el cuñado y una sobrina viven al lado del Oberoi (los comandos le usaron la casa para enfrentar a los terroristas).

This crisis has highlighted one of the peculiarities about India. Its society, economy, private sector are amazingly dynamic. The same cannot be said of the Indian state. Government in India is too often weak, divided, incompetent.

If this is India’s 9/11, it’s a chance for the country to get its government in order, to make sure that these kinds of attacks are prevented, or at least handled with maximum dispatch and efficiency.

Was this an al Qaeda attack? I don’t know. But my gut is that it is unlikely to have been directed by that organization. Far more likely is that there are connections with Pakistani groups. [...] But when assigning blame, let’s always remember, it is first, and importantly, with the terrorists — those evil men who deliberately and brutally killed innocent men, women and children. That’s who’s at fault. That’s who did it.

El programa también tuvo una entrevista con Ratan Tata, Presidente del Tata Group y dueño del Taj Mahal. Después, la palabra de Henry Kissinger. Y por último los especialistas en Asia Meridional, Stephen Cohen y Ashley Tellis.

Segundo, Meir Javedanfar postea por qué la tensión India-Pakistán le interesa a Medio Oriente. Cómo las decisiones de Islamabad afectan a Afganistán y el gasoducto de la paz de Irán.

Tercero, Newsweek, “An underpoliced society” por Jason Overdorf. Muy abarcativo, pero me llamó la atención el concepto “underpoliced society” en India. Como comenté alguna vez, neutralizar el terrorismo es más bien un trabajo de policía más que militar. En India, hay 126 policías cada 100.000 personas; mientras que en países occidentales el ratio es de 250-500 policías cada 100.000 personas, una gran diferencia. Además de que el Estado indio es obsoleto en cuanto a la seguridad nacional, necesita reestructuración; políticamente está muy fraccionado y es incompetente.

Cuarto y último, conclusiones de lo anterior más algunas ideas mías. Escuché y leí mucha especulación sobre los autores y los blancos de los ataques en Mumbai. Me inclino a pensar que es una mezcla de varios actores.

Los blancos fueron un centro judío, dos lujosos hoteles, una estación de trenes y varios otros. Se dijo que estaban atacando específicamente a estadounidenses o británicos, pero creo que haya sido tan así. Si miramos, los occidentales muertos fueron una pequeña parte del total. Taj Mahal y Oberoi son dos hoteles indios, de grupos económicos y dueños indios. No son blancos puramente estadounidenses como pudieron haber sido el Marriot, el Hilton o el consulado.

Veo los atentados como ataques multipropósito, que satisfacen a todos los elementos que estuvieron involucrados en mayor o menor medida. Así tenemos víctimas judías (Jabad), estadounidenses y británicos (turistas), económicos (Tata Group), estructurales (terminal Chhatrapati Shivaji), nacionales indios. Un tipo de víctima para cada corriente terrorista, sean éstos al-Qaeda, Lashkar e Taiba, rough elements del servicio de inteligencia pakistaní (ISI), y/u otros.

En cuanto a los los sospechosos de siempre tienen un historial de relaciones entre sí. No debería sorprender por ejemplo que al-Qaeda esté involucrado en varios ataques en India motivados por el problema de Cachemira. Este entramado proviene de décadas de rivalidad entre India y Pakistán, y financiamientos cruzados de combatientes no estatales para atacar al país enemigo. Tampoco hay que olvidar la presencia militar india en Afganistán, que motiva a Pakistán a relacionarse con el talibán o al-Qaeda. Eso también explica el cambio en las tácticas utilizadas de acuerdo a la conveniencia; esta vez eligieron fedayeenes en vez de mujahideenes.

Con respecto a la solución, hay que centrarse en dos ejes. Uno es Pakistán que se encuentra en vías a ser un Estado fallido por tres razones: 1) Incapacidad del Gobierno civil para controlar fuerzas armadas y servicios de inteligencia. 2) Ineficiencia administrativa y política generalizada. 3) Ineptitud para controlar territorios remotos aprovechados por terroristas y otros rough elements.

El segundo eje es un plan regional antiterrorista. Los obstáculos son la falta de voluntad política intergubernamental y la obsolescencia de los servicios de seguridad regionales. Si los distintos países de la región se pusieran de acuerdo en no permitir que las organizaciones terroristas usaran su territorio para lanzar ataques, el margen de movimiento se reduciría considerablemente. Por eso es necesario un plan que incluya no sólo a India y Pakistán, sino a Bangladesh, Sri Lanka, Nepal y Asia Meridional como un conjunto.

09
Nov
08

Afganistán, cementerio de imperios

No me gusta abusar del copy/paste, pero quería compartir la opinión de este hombre. En el programa de Fareed Zakaria, Brent Scowcroft habla sobre la situación en Afganistán.

ZAKARIA: Both candidates were in favor of sending more troops in. Yet, as you know, Afghanistan is a kind of graveyard of empires. Foreign troops are not particularly welcome. And there is at heart a big political problem, which is that the Pashtun feel that they want to be represented, or they want to take over parts of the country and run it themselves. What should we do?

SCOWCROFT: I believe we have tended to look at Afghanistan as just another Iraq. It’s not. It’s very different.

Afghanistan has never had a strong central government. It’s been a loose coalition of tribes and other ethnic or tribal groups, presided over by a loose central government with a nominal king, frequently, and so on.

By trying — by investing Karzai with all the attributes of a strong central government, I think we’re going too far. And my sense is that we ought to now reach out.

The Taliban is not completely unified. Al Qaeda is there, but in small numbers. We ought to reach out to the different combatant groups and see whether we cannot structure something, which would be Afghanistan sort of the way it was after the Soviets left.

They never were able to put anything together. But we should not replicate what the Soviets did. You know, they had a government which was compliant with them. They were unable — with three times the number of troops that we had — to deal with Afghanistan.

We need to take a lesson from that.

Estoy de acuerdo. Esa región no puede ser controlada por nadie. El último que lo logró fue Alexandros III de Macedonia, hace 2300 años. Desde entonces, sucesivos imperios lo intentaron y fallaron.

30
Oct
08

Extremo

Muslim Xtremists

Muslim Xtremists

Cyanide and Happiness

28
Sep
08

De fatwas y clérigos

Noticias varias, relacionadas con el mundo musulmán y sus clérigos.

Es uno de los mayores escándalos religiosos de los últimos tiempos en el mundo musulman. El sheik egipcio Yusuf al-Qaradawi dice que los shiitas están enviando misioneros encubiertos a comunidades sunitas de todo el mundo para convertirlos y dividirlos; los llamó “heréticos”.

La televisión estatal iraní llamó a Qaradawi un “vocero de la masonería internacional y rabinos judíos”. El ayatollah libanés Mohammed Hussein Fadlallah desafió a Qaradawi a criticar de la misma manera a los misioneros cristianos. Las declaraciones de Yusuf al-Qaradawi reavivaron (en televisión y mundo religioso académico) la histórica dispura entre sunitas y shiitas.

  • Fatwa stravaganza.

En Arabia Saudita, el sheik Saleh al-Lihedan emitió una fatwa para los dueños de canales de televisión que trasmitan programas de televisión que “corrompan la fe de la gente, incluyendo aquellos que muestran magia, promueven la vulgaridad y la inmoralidad”. [al-Jazeera, Sahil. AP]

Otras fatwas fueron emitidas para todo los periodistas y escritores que hablen mal de algún sheik, o publiquen malas noticias sobre ellos. [CPJ]

Mickey Mouse también recibió su fatwa. El sheikh saudí Muhammed Salih Al-Munajjid, que emitió la fatwa, dijo: “El ratón es un personaje desagradable, Satán mismo está detrás de su apariencia. Este ratón es sin dudas un soldado de Satán”. [B92]

La fatwa al ratoncito de Disney puso en el foco el manejo de las condenas religiosas. Una ola de editoriales en diarios árabes fueron publicadas cuestionando el proceso. Por ejemplo, Kuwait Times se despide de Mickey Mouse, pero cree que es injusto, porque los dibujos árabes son mucho más hostiles que los de Disney, porque están basados en secuestros, asesinatos y odio.

En el Daily Star de Egipto: It seems that Arab societies are at the threshold of a dark stage of religious thinking in the Arab world. [...] Such fatwa chaos, which has spread horribly over the past five years, indicates several things. First, it is an extension of the “salafization” that has dominated the Arab media and has started to bear fruit now. Second, it reflects the control of obscure thought that is deeply ingrained in religious scholars in the Muslim world. Third, it reflects the state of intellectual and cultural emptiness in Arab societies. Such emptiness is filled only by the scholars of satellite channels”.

Khaleej Times también se ocupa del tema. Middle East Times termina con esta frase: In the interest of keeping his inter-faith dialogue initiative alive, King Abdullah should seriously consider issuing his own edict, call it a fatwa if you will, putting a halt to self-proclaimed high priests of ignorance that only offer fodder to the critics of Islam and to those who tend to throw the good, the bad and the ugly into one basket.

25
Ago
08

Retratos de brutalidad

En el mundo musulmán, la situación de la mujer es indigna. Son objetos, ciudadanas de tercera categoría, sin derechos, segregadas, golpeadas y apedreadas hasta la muerte por el machismo islámico.

Ya había mostrado el caso de Zahida, mutilada. Esta vez MSNBC hace una galería fotográfica de mujeres atacadas con ácido por sus parejas, algo más común de lo que se piensa.

Advertencia: las imágenes son muy fuertes. Alejar a los niños de la pantalla. Ver galería.

16
Ago
08

Errores del separatismo

Hoy voy a comentar sobre los errores comunes que cometen los grupos nacionales con aspiraciones a independencia. Los considero errores sin entrar a juzgar su validez legal o moral, tomo en cuenta el entorpecimiento que causan al objetivo de los movimientos.

1) No reconocer al opresor. Los grupos independentistas tienden a no reconocer la autoridad que los gobierna. Esto dificulta un entendimiento entre las partes. Es importante no antagonizar con quien impide la independencia. Expresiones de disconformidad no causan inconvenientes, pero negar la existencia no trae ventajas. El negado podría hasta sentir que se aboga más por la destrucción que por la creación del nuevo espacio nacional.

Este error retrasa considerablemente la causa, dificulta la negociación que podría tener que llevarse a cabo de manera indirecta a través de un mediador.

A los ejemplos, los palestinos negaron durante años la existencia de Israel. En las últimas 2 décadas, parecen haberse dado cuenta que quien decidirá retirarse de Ribera Occidental es justamente Israel. Por eso Arafat, y ahora Abbas, negocian directamente con Israel, lo que puede interpretarse como un reconocimiento implícito, suficiente por el momento. Negar el Estado de Israel es inoportuno, porque está allí para quedarse. El movimiento palestino debería desplazarse del concepto “Palestina ocupada” hacia “Palestina” como acepción moderna (Cisjordania y Gaza).

Al respecto, Marcos me comentaba con sapiencia: “Sería un avance que el palestinismo se conciba a sí mismo como movimiento separatista y deje atrás la idea integracionista”.

2) Utilizar la violencia. Además del posible espiral de violencia y la irrecuperable pérdida de vida humana, dificulta el diálogo. Se entra en otra dinámica, la del debate sobre fuerzas. Se pierde tiempo resolviendo conflictos armados momentáneos mientras no se trata el tema de fondo. Alarga la discusión, desgasta a sus interlocutores. Encima el movimiento podría comenzar a ser considerado violento, lo que debilita la causa.

3) Terrorismo. Similar al anterior. El terrorismo siempre debilita la causa; aún peor, trae duda sobre la validez del reclamo. Acá tenemos que diferenciar la clase de terrorismo ejercida. Reconozco dos tipos: actividad terrorista contra los blancos militares/gubernamentales del ocupante, y deliberado contra civiles.

El primero es “menos grave” que el segundo. Está dirigido hacia el aparato represivo o de seguridad del ocupante. Probablemente su fruto sea el contrario al esperado y endurezca la posición del enemigo. Ejemplo de este tipo de terrorismo fue el Ejército Republicano Irlandés a partir de 1969, y ETA en la actualidad. En algún punto, ambos asesinan civiles.

El segundo tipo de terrorismo castiga deliberadamente a civiles inocentes. De nuevo se obtiene la respuesta contraria a la deseada. Los que lo sufren acotarán el margen de movimiento de su Estado, presionarán para no negociar o para hacer pagar a los terroristas. Todo esto significará el retraso del proceso de independencia.

Es especial el terrorismo como método porque todo Estado que lo sufre, lo rechaza. Es una decisión unánime en el plano internacional. Es una materia no definida que ningún Estado está dispuesto a legitimar. Si se reconoce el terrorismo como método eficaz para obtener el fin político, repercutirá de inmediato en la región, y más tarde en el mundo.

Una vez utilizado el terrorismo, es difícil volver al status anterior.

3) Rechazar libertades parciales. Este problema implica que los separatistas tienen una postura absolutista. Si se les ofrece una libertad parcial (digamos, autonomía completa), ¿por qué no aceptarla? Si lo que realmente quieren es independencia, bienvenido sea cualquier paso en esa dirección.

El opresor puede temer por su desestabilización política u otros factores, es entendible que no se desprenda de la región de una sola vez. Por eso actúa en capas, primero reconociendo la postura, luego otorgando libertades de forma progresiva hasta llegar a la independencia completa. Cualquiera de estos pasos, implica un reconocimiento mínimo por parte del Estado con los movimientos separatistas.

Cuando se fuerza el “todo o nada”, generalmente el resultado es nada.

En resúmen. Los puntos arriba mencionados son los errores en los que casi siempre incurren los movimientos separatistas/independentistas. Son motivo de degeneración de la negociación. Siempre que se incurre en alguno de ellos, la discusión se desvía y no se trata la validez de la causa.

Los problemas principales de estos casos no se deben a las cuestiones de fondo, sino a las formas, que derivan en violencia y prolongan innecesariamente el conflicto. Como “consejo” -si se me permite-, recomiendo tener más profesionales de las relaciones internacionales, políticas, negociación, y menos “expertos” en la causa.

09
Ago
08

Sociología comparativa

Rusia está atacando deliberadamente blancos civiles en Georgia. Ni siquiera se limita a Osetia, sino que ataca la capital Tbilisi y puertos civiles en Poti, además de tener estacionada en Abjasia su flota para ejercer un bloqueo marítimo. Haya sido Georgia el agresor o no, la respuesta rusa es desproporcionada y criminal.

Rusia no puede violar la soberanía de Georgia, menos para “defender a sus ciudadanos” como argumenta. Ningún país puede entrometerse en otro para defender a sus ciudadanos. Las veces que esta política se aplicó en Europa, se vieron resultados desastrosos.

En Mayo de este año, había explicado por arriba la situación en los terrenos separatistas. Rusia tiene “derecho” a tener tropas de paz en una pequeña porción Osetia por diferentes acuerdos y resoluciones. Pero las acciones que el ejército ruso está llevando a cabo en estos dos días ocurren bien lejos de Osetia; son claramente agresivas y fuera de la “misión de paz”.

Para qué voy a decir más. Marta se escribió una serie de posts sobre el tema y su artículo en Planiferio, lectura obligada.

Georgia e Israel

Georgia e Israel son dos países que se asemejan. Para empezar, ambos son democráticos y territorialmente pequeños.

En la historia reciente, estuvieron ocupados por imperios. Georgia perteneció a la Unión Soviética, e Israel estuvo ocupada por el Imperio Británico. Cuando los imperios se desmembraron, nacieron estos países, en un entorno hostil.

Los dos países luchan contra enemigos demográfica y territorialmente inmensos. Rusia es 244 veces más grande que Georgia, y su población es 30 veces más grande que la georgiana. Israel es diminuto si se lo compara con sus enemigos árabes/persas/musulmanes.

Tanto Georgia como Israel, tienen dos regiones en conflicto. Gaza y Ribera Occidental en Israel, y Abjasia y Osetia en Georgia. Lamentablemente, ambos movimientos independentistas atacan con cohetes a las poblaciones civiles, tratando de causar la mayor cantidad de muertos inocentes posible.

Estos grupos son financiados y equipados por los países enemigos que desean oprimirlos. Georgia e Israel tienen fuerte apoyo de Estados Unidos y son pro-occidentales.

16
Jul
08

¿Crimen de guerra en Colombia?

Vuelve el tema de una supuesta violación al Derecho Internacional Humanitario. Así que voy a agregar algunas aclaraciones sobre el tema.

Las Convenciones de Ginebra sólo están vigentes en tiempos de guerra. Las relacionadas con la utilización y abuso de emblemas protectores refiere a la Cruz Roja (entre otros) sobre fondo blanco. En este caso no estamos hablando de esa utilización como símbolo protector, sino que estamos hablando del mal uso del logo del Comité Internacional de la Cruz Roja, que no es lo mismo. Éste además de la cruz está rodeado por un círculo negro con letras del comité. Su mal uso no significa “perfidia”.

El otro punto que quiero aclarar es que se considera abuso de emblema protector cuando se utiliza en operaciones militares. Entendiendo por éstas sólo las operaciones llevadas a cabo por el personal combatiente para obtener “ventaja militar”. El gobierno de Colombia no obtuvo ninguna ventaja militar de la utilización de la pechera con el logo del CICR, ni de la misión en general. Tampoco atacó inmediatamente después, aprovechando la exposición de los guerrilleros; no hubo hostilidades de ningún tipo. En última instancia, hasta se puede argumentar que el rescate fue una misión humanitaria.

Ahora bien, de ninguna manera se puede ver “perfidia” en la operación. Pero debo notar que esta utilización del símbolo de la organización humanitaria no es conveniente porque puede herir la neutralidad que le permite acceso a ambas partes de un conflicto. Como máximo, este caso puede ser considerado moralmente difuso, o no apropiado. Pero nunca “ilegal”, y mucho menos “crimen de guerra”.

Es de extrañar, sin embargo, que reiteradas violaciones al Derecho Humanitario Internacional por parte de la guerrilla terrorista FARC no han causado tanto revuelo como este caso. Además de los ataques deliberados contra civiles, se pueden recordar la utilización de Cruz Roja para facilitar el traslado de armas, o incluso el uso de un vehículo de Naciones Unidas para secuestrar. En estos casos, ONU no emitió condena alguna.

08
Jul
08

El terrorismo perdió la guerra

Desde el 11 de septiembre de 2001, la percepción pública sobre el terrorismo varió drásticamente. Minutos después de los ataques terroristas, los islamistas no sólo habían asesinado a cientos de personas, sino que habían logrado su mayor cometido: infundir el miedo en la población civil.

En los siguientes cuatro años, la línea de terror logró mantenerse alta mediante algunos picos violentos como los ataques en Madrid (Marzo 2004) y Londres (Julio 2005).

A partir de entonces, el terrorismo comenzó a perder la guerra. Se dio un proceso colectivo superador en las sociedades, sobre todo europeas y norteamericana. Las razones de esta “concienciación colectiva” son muchas y diferentes; merecen un análisis aparte. Entre ellas podríamos mencionar los cambios de signos políticos en Europa, la calma en Afganistán, la invasión de Iraq con sus respectivas etapas, mayores medidas de seguridad a nivel internacional, etc.

Una muestra de esto fueron los incidentes terroristas de 2007. El 29 de junio dos autos bombas fueron encontrados en el centro londinense. Al día siguiente, se atentó contra el Aeropuerto Internacional de Glasgow. Es cierto que no provocaron un gran número de víctimas. Pero su impacto en la sociedades escocesa y británica fue casi nulo. En 2007 y 2008 también ocurrieron muchos otros ataques terroristas; la mayoría de ellos en Asia, con números de víctimas dispares. No hubo pánico.

Con las elecciones elecciones presidenciales de Estados Unidos, los sondeos sobre las preocupaciones de los ciudadanos comenzaron a hacerse comunes. Las preocupaciones ahora son alimentos, economía, combustibles. De nuevo, el terrorismo había bajado mucho en la lista.

Las actividades terroristas no desaparecieron. La guerra de Iraq y Afganistán siguen vigentes. Los crímenes contra la Humanidad por parte de los terroristas se siguen cometiendo. Sin embargo, el Mundo Libre prevaleció. Despojó al terrorismo de su herramienta exclusiva. Al-Qaeda ya no posee capacidad de infundir miedo. Las personas dejaron de temer.

Desde el mismo momento en que las sociedades comprendieron esto, han vencido al terrorismo. Y el conflicto se convierte en una simple lucha armada. Es por esto, que hoy puedo asegurar que el terrorismo tal y como lo conocimos, perdió la guerra.

06
Jul
08

Consideraciones sobre el Derecho Internacional Humanitario en Colombia

Ayer estaba viendo el show de Pedro Brieger. En una entrevista con Piedad Córdoba, se denunciaba una violación al Derecho Internacional Humanitario en la operación de rescate de Ingrid Betancourt. Así que decidí anotar algunas consideraciones sobre la situación “legal”.

Antes que nada debemos analizar la situación de estado en Colombia. Esto es importante porque las Convenciones de Ginebra se activan en tiempos de guerra. De modo que no se puede violar el Derecho Humanitario sin guerra. Más allá de la declaración de guerra y otros aspectos formales; la amenaza a la seguridad interna por parte de las FARC y el quiebre de la paz en Colombia son reales. Por lo tanto tomaremos el caso como ius in bellum para poder proseguir en el análisis.

Mi primera impresión sobre la operación de rescate fue similar a la de la Senadora colombiana . Consideré que el Gobierno de Colombia había abusado de los símbolos protectores, cometido un crimen de guerra. Pero a medida que detalles e imágenes se publicaban, observé otra realidad.

Los helicópteros utilizados y el personal no tenían en ningún lugar pintado un emblema protector. Ninguno de los emblemas de las Convenciones de Ginebra estaban presentes. Ni la Cruz Roja, ni la Media Luna Roja, ni el Diamante Rojo, ni las palabras “Cruz Roja” o “Cruz de Ginebra” fueron utilizadas. Ni siquiera se utilizaron símbolos de otras sociedades nacionales fuera del DIH. Por lo tanto, no hubo en ningún momento de esta operación una violación al DIH.

La confusión puede provenir de los colores de los helicópteros. Pero eso no es parte de los símbolos protectores. Como vimos, no había Cruz Roja ni otros símbolos. El helicóptero era blanco con una línea horizontal naranja. Este tipo de color se utiliza por su efecto baliza, y no porque se intente obtener alguna protección de ello. Si así fuera, también deberían ser considerados un crimen de guerra las vestimentas de soldados en entornos nevados. Algo que obviamente no es un crimen.

Si la Senadora Piedad Córdoba fue tan hábil para denunciar un falso abuso de símbolos protectores, debería haber notado que, desde hace 40 años, las FARCs violan el Derecho Internacional Humanitario masivamente. Las violaciones de esta guerrilla narco-terrorista son premeditadas, sistemáticas y cuantiosas.

Entre ellas se encuentran el abuso y maltrato de prisioneros, su utilización propagandística, crímenes de lesa humanidad (violaciones, torturas, amputaciones, vejaciones), asesinato de secuestrados. Todo esto sin mencionar el ataque deliberado de civiles.

Las FARCs antes que guerrilla narco-terrorista, son una organización criminal. Que no sólo viola el Derecho colombiano e internacional, sino que hiere la dignididad humana.

18
Jun
08

Inmunidad de Naciones Unidas

Se viene una discusión fuerte que puede sentar un precedente importante en un área muy sensible del Derecho Internacional. Aproximadamente 6000 familiares de víctimas del genocidio de Srebrenica presentaron sus casos en cortes holandesas contra Naciones Unidas y el Gobierno de Holandés porque las tropas alemanas fallaron en intervenir durante la masacre.

El debate aquí no es si los alemanes trabajando bajo el paraguas de Naciones Unidas actuaron bien o mal. Sino si las fuerzas de paz de Naciones Unidas pueden ser juzgadas por crímenes de guerra como cualquier parte de un conflicto armado.

La verdad es que todavía no tengo una posición tan definida sobre el tema. El Derecho Humanitario Internacional considera punible la complicidad con el genocidio, incluso si éste no se consuma. Habría que ver en el caso particular de Srebrenica si las tropas o sus superiores sabían con certeza que una matanza estaba ocurriendo; en ese caso, la no intervención podría ser considerada complicidad.

Lo que a mi me preocupa es la repercusión que esto pueda tener en las futuras misiones de paz. Creo que todos los perpetradores de crímenes de guerra deben ser juzgados. Incluso los que trabajan para Naciones Unidas, cuya inmunidad funcional tendría que estar limitada y definida con claridad.

Supongo que lo ideal es una ley diferencial para ellos, dado que no deberían trabajar bajo la presión de ser enjuiciados. Porque eso haría incluso más difícil reunir contingentes para misiones de paz.

Del otro lado, hay que considerar que una inmunidad ilimitada podría ser utilizada para cometer crímenes de guerra sin ser perseguido. Una pérdida total de credibilidad de Naciones Unidas.




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