Continuando con el tema de la surge en Iraq. Reafirmo el análisis del post anterior con ejemplos.
El descenso de la violencia inter-sectaria se debe a la limpieza sectaria. Baghdad sigue siendo la ciudad más mixta de Iraq, y es justamente donde hay mayor conflicto. Las ciudades en las que una secta es mayoría indiscutible, son casualmente las más “pacificadas”.
Durante el último fin de semana, ataques ocurrieron en Kirkuk en medio de un peregrinaje shiita en un área kurda cercana al área sunita. De nuevo, la violencia se da cuando se mezclan las sectas. Dado los desplazamientos demográficos no quedan mucha gente para matar, y apenas se da una oportunidad como éstas, hay violencia.
Para desmitificar “la surge” hay que comprender el alcance de sus operaciones. Se desempeña únicamente en dos sitios: Baghdad y la provincia Al Anbar. Su tarea en Baghdad transcurre bajo el llamado “Plan de Seguridad de Baghdad”, que es un pacto Iraq-Coalición para atacar terroristas. El éxito aquí es relativo. A pesar de ser la zona más asegurada de Iraq, permanece como el área más violenta del país. Sin mencionar la ayuda proporcionada por el cese al fuego que la milicia más problemática, la de Muqtada al-Sadr, concedió a Estados Unidos. Casualmente, la capital es la única ciudad que aún se resiste a la limpieza sectaria completa.
El otro terreno de desempeño de la surge es al-Anbar. Esta provincia es sunita casi al 100%, de la tribu duleim. Sin problemas sectarios, al-Anbar era el bastión de la resistencia a la ocupación; todos recordarán la batalla de Fallujah.
Hoy en día al-Anbar es el ejemplo a seguir en Iraq, según todos los oficiales de Estados Unidos. En este progreso la surge no tuvo nada que ver: fue el trabajo de los tribales iraquíes. Éstos detuvieron la insurgencia contra Estados Unidos, a cambio de que se les preste ayuda para vencer la creciente influencia de al-Qaeda en la tribu. Esta estrategia, también conocida como Al-Anbar Awekening, incluso fue anterior a la estrategia del General Petraeus. El awakening comenzó en 2006, el año anterior al despliegue de la surge.
Inicialmente, el candidato republicano McCain ignoró este dato, atribuyéndo el éxito a la surge. En su carrera por Pennsylvania, reconoció que el levantamiento de los duleim contra al-Qaeda fue previo a la surge. Finalmente terminó por enmendar sus declaraciones, diciendo que cuando hablaba de “surge” no se refería a los soldados, sino a todas estas alianzas antes de la llegada de David Petraeus.
La surge no fue definitiva en ninguno de los objetivos que el Departamento de Defensa se propuso en Iraq. No sirvió para contener la resistencia a la ocupación ni a derrotar a al-Qaeda. Los mayores contribuyentes para concretar estos objetivos fueron los iraquíes mismos; ya sean Muqtada al-Sadr, kurdos o duleim, entre otros.
La surge es el perfecto ejemplo de cómo se transformó una derrota en una victoria. No cambió los hechos en la realidad, no revertió una tendencia. Atribuyó un término elegante a un ocasional incremento de tropas, a una estrategia ya en camino, que era la de trabajar con los iraquíes. Si queremos atribuir a “la surge” los recientes logros en Iraq, entonces ésta no puede estar definida como el trabajo de soldados, de hecho ellos son el componente menos importante de la etapa actual.
Como prueba última de que nada cambio con la surge, a un año de su inicio, el supuesto éxito no permitió una disminución de tropas. La surge es tan exitosa que nunca se quiere ir, una never-ending surge. A 5 años y medio de la invasión a Iraq, al-Qaeda fue parcialmente derrotado por iraquíes y la insurgencia fue contenida mas no vencida. La tregua con Muqtada al-Sadr es frágil, las principales fuerzas locales -como “Los hijos de Iraq”- no han sido reabsorbidas por el nuevo gobierno. 8 de 18 provincias (entre ellas una de la surge) todavía no tienen seguridad ni fuerzas suficientes para asumir el control de su Gobernación. Hay más de 4 millones de refugiados con destino incierto.
La implementación de una surge (cualquiera sea el sentido que le demos) es un reconocimiento de que la invasión a Iraq fue desastroza y se necesitaba un cambio urgente de estrategia. Lástima que sea mediante este solapado eufemismo llamado surge. Lo importante es haber reconocido el error y enmendarlo, aunque me temo que el daño a Iraq es tan grande que una surge no será suficiente.